Campus: Cuén y los mensajes 

Jaziel Trasviña Osorio 

En el ámbito de la ciencia política existen diversos factores que conforman una figura pública, un proyecto o una campaña; más allá de su discurso, estrategia o estructura partidista, lo que más analiza el electorado es el storytelling político o narrativa, es decir la historia misma del candidato. 

Sin duda alguna, la mejor estrategia para conseguir votantes potenciales es a través de la forma de comunicación y los destinatarios, principalmente esas masas que andan en una búsqueda desesperada por un cambio. 

Cuando más cansada está la población de escuchar cada vez las mismas promesas incumplidas, más oportunidad hay de que un mensaje nuevo y alentador permee en el electorado; es ahí donde el candidato debe poseer una narrativa excelente que salga de lo común, que sea alcanzable y sostenible.  

El storytelling político es aquel que funciona moviendo los sentimientos de la población; es ese momento donde crecen las expectativas; queramos o no, las emociones se encuentran en el mismo lado del cerebro donde se procesa la información de índole político. 

CUÉN Y SU HISTORIA 

La historia de Cuén Ojeda es sin duda una historia de éxito. Es interesante analizar su realidad y sobre todo su narrativa: 

Nacido en Badiraguato, no perteneciente a las familias ricas y que históricamente han dominado la política Sinaloense, se abre paso por si solo en una fructífera carrera empresarial, para posteriormente incursionar en la academia y arribar al rectorado de la máxima casa de estudios de la entidad. 

En esta etapa y quizás de manera inconsciente Cuén cumple con una de las principales características de la narrativa política; recuperar los principios y valores que mueven a las personas: es de gran importancia conectar con las personas a través de valores que se hacían perdidos; aquí entra la resucitación de los sueños y esperanzas de la población. 

 El trabajo, esfuerzo y dedicación son los únicos factores que modificarán tu realidad y que al poner el ejemplo conecta de manera inmediata con la sociedad. 

Al incursionar en la vida pública primero como Rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa y posteriormente como político, Cuén tiene especial cuidado en formar a su equipo de trabajo, su grupo compacto, hombres y mujeres que al igual que el están plenamente convencidos de su proyecto. Es aquí donde se cumple otro aspecto fundamental de la narrativa política:  

Construir una identidad. La narrativa se utiliza para hacer referencia de forma exclusiva al líder del movimiento; esto se puede apreciar fácilmente en las corrientes revolucionarias en América Latina con el empleo de la terminación ‘’ismo’’, ejemplo Lopezobradorimso o Cuenismo. 

Con las recientes publicaciones de Cuén Ojeda acompañado del secretario de gobernación Adán Augusto López, y en días recientes la noticia de que el presidente de la república retomará la iniciativa impulsada por el Partido Sinaloense de la anulación del horario de verano; se cumple otra máxima de la narrativa política:  

Storellyng transmedia, la transmisión de un mensaje o relato en varias plataformas o escenarios; ya que el impacto del relato se mide por su expansión y la peculiaridad de este apartado es que la “historia” está fragmentada, es decir, la narrativa en un universo específico complementa la misma en otro extracto de la población. Una historia en “X” escenario por “Y” usuarios da resultado a “N” números de historias. 

La misma acción o evento, se desprende en dos vertientes y dos percepciones: 

Para la población sinaloense el trabajo de Cuén Ojeda rindió frutos, ningún político en el estado ni siquiera el gobernador saliente, ni los senadores Diva Hadamira Gastélum y Daniel Amador que votaron en contra de la iniciativa respaldada por 260 mil firmas, fueron capaces de retomar el clamor social y lanzarse a una cruzada que parecía imposible. 

Significativas eran las imágenes de Cuén llegando al senado de la república solamente acompañado de una pequeña comitiva y con las cajas llenas de firmas de ciudadanos que no querían el horario de verano, el mensaje era impactante. 

El pescador de paredones, el agricultor del valle del Carrizo, la ama de casa de Culiacán y el estudiante de Escuinapa, decían al ver las imágenes, ahí voy yo, ahí va mi firma y Cuén llevó mi reclamo hasta la ciudad de México. 

Enfrentando a los poderosos y a los “dueños” de la política mexicana, tanto fue la insistencia y tanto el trabajo político del PAS y su fundador que lograron lo impensable: que estas palabras salieran de la boca del presidente de la república, YA NO HABRÁ HORARIO DE VERANO. 

Por otro lado, y siguiendo con la narrativa, desde arriba hacia abajo, la historia toma otro sesgo: 

Para MORENA y para cualquier partido nacional, el PAS representa una fuerza real, viva y bien estructurada; por si fuera poco, se demostró algo que es difícil encontrar en el ambiente político: lealtad y refrendo a la palabra. 

Los pasistas encabezados por su líder han soportado golpeteos y traiciones estatales en aras de mantener la palabra empeñada, y un acuerdo a nivel nacional que hoy está dando frutos y que ha permeado en las más altas esferas del poder. 

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